Cómo es Gatosphera, el hotel de lujo para gatos en Madrid

Cómo es Gatosphera, el hotel de lujo para gatos en Madrid

De Clarín Turismo

Cuenta con servicio de cepillado, música relajante y camas térmicas o refrescantes.

Durante una charla, un amigo le dijo a la creadora de Gatosphera que había una gran cantidad de alojamientos para perros pero no para gatos. Ese fue el disparador para Almudena Díaz Miguel, quien inauguró el exclusivo hotel para gatos en 2010.

La estancia es grande y tiene todas las comodidades que los gatitos necesitan. Posee tres hectáreas en San Agustín del Guadalix, al norte de Madrid y cuenta con 20 “habitaciones estándar” con suelo de madera y distintas superficies en altura para que los animales puedan disfrutar de treparse como tanto les gusta.

Pero no es la única opción. Si los dueños van a dejar a más de un gato, lo mejor para ellos son los bungalows, que constan de tres cabañas individuales de tres metros de largo por dos de ancho con vista a las sierras madrileñas. Confort inmejorable.
Y la alternativa preferida por la mayoría de los clientes son las 16 suites “de lujo”, de un tamaño parecido a los bungalows (1,70 metros de largo por 2,30 de ancho) y que están decoradas con cuadros y muebles de colores. Si bien están pensadas para dos o más felinos, lo cierto es que hay muchos que la eligen aunque vaya sólo uno por su gran comodidad.

 (Foto: Gatosphera)

Todas las habitaciones tienen calefacción pero sólo las estándar disponen de aire acondicionado, ya que los bungalows y la suites cuentan con patios y jardines privados más grandes para que puedan salir. Además, en todas las habitaciones hay camas refrescantes y colchonetas térmicas.
Los precios que manejan van desde los 15 euros la noche en el alojamiento estándar y 27 para las suites, incluyendo un “servicio de cepillado” además de la comida. Lo que se abona aparte son los gastos veterinarios o medicación en caso de que se necesite.

Gatosphera también ofrece estancias para cachorros y gatos con necesidades y cuidados especiales, como los mayores o los recién operados.

Un dato importante: no mezclan gatos de distintos dueños en las habitaciones para no generar conflicto, dado que hay algunos que pueden ser muy dominantes y no dejar comer al resto.

Durante el día, en el albergue se escucha música clásica, chill out y jazz para crear un ambiente relajado. De todas maneras, los gatos más nerviosos pueden tomar flores de Bach previa consulta del dueño.

Además, para no confundirse y concentrarse individualmente en cada uno, los clientes deben llenar un formulario con características y gustos de sus a animales.

La ocasión en la que más utilizan el servicio los dueños de los gatos es durante las vacaciones. En temporada alta en Gatosphera puede llegar a haber casi 50 ejemplares.

(Fuente: La Vanguardia)