2 de marzo, 2016

La bella Italia

La bella Italia

Arribamos de noche a la ciudad de Aosta, la ciudad alpina más importante de Italia, en donde descansamos y repusimos energías para recorrer nuestro próximo destino.

A la hora del almuerzo llegamos a la soñada Venecia, que nos recibió con un día de sol. Estando ahí nos enloquecimos con su arquitectura, puentes y sus encantadores canales. Venecia es una ciudad única. Luego de pasar la noche arrancamos el día súper temprano para conocer Ravenna, la segunda ciudad más grande de Italia por extensión ubicada a pocos kilómetros del mar en la región de Emilia Romaña. Este fascinante lugar presume de ocho monumentos declarados por la Unesco Patrimonio de la Humanidad como la Basílica de San Vital, obra maestra del arte bizantino del siglo IV, con su cuerpo octogonal.

Cruzamos los Apeninos y llegamos por la tarde a Asís, un pequeño centro localizado en la ladera del monte Subasio, a donde nació, vivió y murió San Francisco.

Seguimos viaje y llegamos de noche a Roma. Dormimos y al día siguiente salimos bien temprano a recorrer las callecitas de esta histórica ciudad.

Más tarde llegó la hora de visitar el Vaticano. Nuestro deseo era poder ver al Papa Francisco, ¡y algunas de las chicas lo pudieron cumplir! Por la tarde, conocimos las mejores plazas y la famosa Fontana de Trevi, a donde

obviamente pedimos nuestros tres deseos. Siguimos el recorrido a pie y llegamos hasta el Panteón, el edificio mejor conservado del Imperio Romano. Para terminar nuestro recorrido, nos fuimos hastaTrastévere, conocido por la movida cultural y los bares de la zona.

Al día siguiente, nos esperaban el Foro romano y el Coliseo. Seguimos con el monte Palatino, la colina Capitolina y la Plaza del Campidoglio donde se encuentra una copia de la estatua de Rómulo y Remo.

Para coronar nuestra visita, y de paso darle el gusto a los varones del grupo, nos fuimos a ver un partido de fútbol… la Roma contra Palermo.

Nuestro paso por la capital de Italia fue soñado y superó ampliamente nuestras espectactivas. Pero nuestro viaje seguía y nos teníamos que preparar para la próxima parada. Florencia.